Por primera vez, EEUU pierde su influencia económica a nivel mundial
Goldman Sachs lo dice claramente en su último informe económico: "el mundo ya no es tan dependiente del liderazgo de la economía de los Estados Unidos (EEUU) como lo había sido". Esta rotunda afirmación, a la que la consultora dedica todo un capítulo de análisis, coincide con la opinión de diversos expertos de nuestro país, que aseguran que la crisis financiera actual es el último coletazo de un ciclo macroeconómico en que EEUU tenía la hegemonía absoluta.
Estados Unidos sigue siendo la primera potencia económica mundial, al representar entorno al 30% de la riqueza de todo el planeta, pero aún así, su hegemonía se está relativizando, y su integración en el panorama mundial está cambiando.
Según los últimos datos publicados en septiembre, el Producto Interior Bruto (PIB) estadounidense crece a un ritmo del 4%, pero analizando el indicador se observan tres fenómenos "anormales": el consumo se ralentiza, incrementándose en un leve 1,4% respecto al 3,7% del primer cuatrimestre; las exportaciones suben en un 7,6%; y las importaciones decaen en un 3,2%. "En un contexto en que el consumo interior está poco animado, el mundo está ayudando a la economía de EEUU", sentencia Goldman Sachs.
EEUU compensa con exportaciones a países emergentes su déficit de consumo interior
De hecho, los datos apuntan a que el menor consumo interno de EEUU está siendo compensado por el auge del consumo en economías emergentes como Brasil, Rusia, China o India, el bloque conocido como BRIC, hacia el que se están dirigiendo las exportaciones. En este contexto, "ya no es cierto que el devenir de EEUU sea determinante para el resto de economías mundiales como sí lo había sido en los últimos 50 años, porque existen toda una serie de economías que, combinadas, pueden minimizar este impacto" asegura el catedrático de economía de la Universidad de Barcelona, Joan Tugores.
En otras palabras, las del economista y profesor del Instituto de Empresa Juan Carlos Martínez Lázaro, "que la primera economía del planeta tenga problemas no es deseable, pero no tiene por qué afectarnos directamente".
La OCDE no descarta que EEUU entre en un periodo de recesión económica
La última revisión del crecimiento económico realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) la semana pasada avala estas impresiones. Según este organismo, el principal damnificado de la crisis financiera de las hipotecas de alto riesgo, la conocida como ‘crisis subprime', será la economía estadounidense. El economista jefe de la OCDE, Jean Philippe Cotis, afirmó que "nuestro diagnóstico (para la economía de EEUU) es una desaceleración, pero no podemos descartar una recesión", mientras que "el crecimiento en Europa se mantiene relativamente dinámico". Así pues, las previsiones de crecimiento para 2007 se rebajaron del 2,1% al 1,9% para EEUU, y del 2,7% al 2,6% para la zona euro.
Últimos vestigios del ‘viejo orden'
A estas alturas, parece que el sector financiero estadounidense es el único que mantiene una influencia directa sobre el resto del mundo, "básicamente porque en este mercado se trabaja con la confianza de las personas, y la pérdida de confianza es una enfermedad que se contagia muy rápidamente", explica Tugores.
La actual crisis financiera es la última del viejo sistema en que EEUU era hegemónico
Siguiendo esta reflexión, el vicerrector de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Josep Lladós, asegura que "en las últimas semanas hemos visto como las bolsas europeas se resienten de esa falta de confianza, pero estoy seguro de que en nuestro país se restablecerá rápidamente con datos como los resultados empresariales, que mostrarán volúmenes de negocio saludables.
El alcance de esta crisis de crédito en el mercado estadounidense tiene implicaciones todavía desconocidas, pero todo apunta a que el desbordamiento hacia otros países será muy reducido. Según Martínez Lázaro, "si EEUU entra en una situación económica complicada, y esta crisis financiera repercute en la estructura económica del país, puede que el resto del mundo note cierto impacto, reduciendo en alguna décima el ritmo de crecimiento económico, pero yo creo que en el contexto actual no provocaría ni de lejos una recesión económica en estos otros países". Coincidiendo con ello, Tugores asegura que "si estuviéramos delante de un problema estrictamente de crisis productiva que afecta a un sector económico, ya sea el inmobiliario, el de la automoción, etc... éste no tendría ahora ningún tipo de repercusión a nivel global".
Por todo ello, Tugores concluye que la actual crisis financiera estadounidense "es la última de las crisis del viejo sistema, en el que EEUU todavía tenía la hegemonía absoluta".
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